La meta-matriz del Grupoanálisis como factor social curativo

Cristina Martínez-Taboada Kutz & Ainara Arnoso Martínez

Resumen

El artículo reflexiona sobre tres hitos clave del Grupoanálisis como factor social valioso en la salud mental y social en España que ha redefinido la matriz relacional grupoanalítica como agente curativo y liberador a lo largo del tiempo.

Definimos la noción de meta-matriz como una significación supra-unitaria que representa una serie global de fenómenos colectivos. Una matriz compleja supra ordenada que enmarca una serie de regularidades y produce conocimiento.

La influencia de la meta-matriz grupoanalítica impulsó, de la mano de Foulkes, un primer hito de apertura del individuo al espacio grupal. Abrió un período fructífero que permitió a más de una generación de terapeutas evolucionar hacia esferas de libertad y análisis.

Un segundo hito vino con la democracia de los años setenta y promovió una red de salud y progreso. La meta-matriz grupoanalítica se reconstruía en el entramado relacional y social como modo de facilitar procesos de apertura del grupo a la comunidad. El Grupoanálisis se hizo presente en la atención social, mental y comunitaria de los ciudadanos en su proyección terapéutica, o, didáctica del grupo.

Por último, el cambio de siglo, el asentamiento de la realidad virtual y la crisis de salud mundial ha constituido una meta-matriz relacional grupoanalítica que amplía la red curativa del grupo presencial al grupo virtual. La idea de Foulkes sobre el individuo como un punto constituyente del todo total se desarrolla y prevalece en settings grupales online sin detrimento del cara a cara.

Palabras clave

Grupoanálisis; matriz relacional; hitos; España; meta-matriz

Introducción

El marco social siempre ha sido importante a la hora de observar los grupos. La huella grupoanalítica en España y su proyección terapéutica y didáctica en el país, contempla los procesos conscientes e inconscientes en el ámbito de la psicoterapia, aunque también se extiende en áreas organizacionales, educativas y sociales (Martínez-Taboada, Amutio, Elgorriaga, y Arnoso, 2015). Es evidente que el concepto de matriz grupal supone un entramado interactivo de los miembros del grupo y tiene emergentes en la transmisión posterior de sus miembros. Sunyer (2011) lo define como un elemento inter vincular intangible entre las personas a las que constituye y sustenta en el proceso de relación tanto con las demás como consigo mismas.

El grupo guarda siempre un equilibrio entre la adaptación al sufrimiento y la capacidad intrínseca para desarrollarse como grupo sano (Pines, 1983). Por tanto, la reconstrucción narrativa de los grupos inmersos en circunstancias inciertas y su matriz relacional en diferentes settings cobra especial importancia.

En el trabajo de Scholz (2003, citado por Sunyer, 2011) vemos cómo para Foulkes, la comprensión del individuo y de la sociedad pueden ser examinadas como unidades que están en construcción permanente mediante la comunicación (2003, p. 551). Podríamos añadir como señala Pines (1991) que el concepto surge porque las circunstancias sociales, políticas y culturales lo posibilitan.

Entendemos el concepto de meta-matriz como una lectura específica de la parte macro de influencia sobre los nodos relacionales y conexos a los que constituye y por los que es constituida. Se forma en los significados compartidos, entre las personas y los grupos, que transmiten y dan sentido a la interacción, en un entramado contextual supra-unitario, que representa una serie de procesos colectivos. Podemos considerar que la meta-matriz da una estimación global (Cooper, Hedges, y Valentine, 2009), en este caso del Grupoanálisis que se adapta creativamente a la realidad (Campos, 1979).

1. La meta-matriz del Grupoanálisis como entramado social curativo: apertura del individuo al espacio grupal

La estela grupoanalítica comienza en los años cincuenta. En aquel tiempo, la sociedad se encontraba en una dictadura autocrática que perseguía los grupos por considerarlos amenazadores para la forzada estabilidad social. El Grupoanálisis llegó a España en una época de dictadura donde los grupos eran una amenaza al sistema.

Hacer grupos se convirtió en cierto modo en una luz de resistencia a la situación dictatorial para los profesionales de la salud mental en aquella época. La matriz grupal como concepto, se convertía en un espacio donde compartir y cuestionar estamentos internos y externos. Las resonancias grupales ayudaban a curar el malestar común y el mismo concepto de “grupo como totalidad”, con dinámica propia, era casi inaceptable pues transcendía ampliamente al individuo y se convertía en un gran reto para los profesionales en la situación social de la época.

El origen de la psicoterapia de grupo en España se asocia al auge de la terapia de grupo en Estados Unidos y Europa a finales de la primera mitad del siglo XX. Lo individual se abría al espacio grupal y era imparable. La reflexión sobre el impacto protector de los grupos en los soldados con síntomas de estrés post traumático después de combatir en la Segunda Guerra Mundial dio lugar al uso del grupo como agente terapéutico en figuras como Bion, Foulkes, Slavson o Moreno que cambiaron el curso de la metodología y la atención psicológica. Esto supuso una forma de trabajar diferente cuyo foco central era el grupo como un indiviso social que puede ser analizado y estudiado como sistema completo, global y orgánico convirtiendo a los componentes en sus emergentes.

El Grupoanálisis de Foulkes, analizó simultáneamente al individuo y al grupo. Desde ahí, pudo describir la creación de una matriz relacional que complementaba conceptos y acepciones sobre los grupos con base en su teoría. Resaltó el hecho de que cada miembro individual escoge del fondo común grupal lo que es relevante para él (Foulkes, 1977) dando lugar al término resonancia como reacción inconsciente en respuesta a la disposición individual determinada por los estímulos del grupo y puede ser recíproca (Pines, 2009). Desde esta perspectiva, en el grupo se establecen una serie de relaciones inconscientes entre las personas, que son espontáneas y continuas. El denominó este fenómeno matriz grupal. Esta red interactiva que se establece entre los individuos de un grupo es la base operacional compartida que determina el significado y la significación de lo que sucede en el grupo. Desde este enfoque se lograba analizar a la persona y al grupo como un todo en sus niveles conscientes e inconscientes.

El IV Congreso Internacional de Psicoterapia celebrado en Barcelona en 1958 con el tema central de «Psicoterapia y análisis existencial» fue un hito para el Grupoanálisis y para la psicoterapia grupal en España. Reunió a Foulkes, Slavson y Patrick De Maré, así como a Moreno. Todos ellos pioneros únicos de la psicoterapia de grupo, en grupo, y con el grupo, desde el uso de la palabra, y, el diálogo, y en el caso de Moreno incluyendo la acción. Son reconocidos como los padres de la psicoterapia en grupos pequeños, y en el caso de Pat De Maré, con grupos medianos o grandes.

Mientras Foulkes atravesaba la puerta del jardín del vestíbulo de la Universidad de Barcelona cogido del brazo de Slavson y de Moreno, según Campos (citado en Markez, 2007), —una pena no haber realizado una fotografía entonces—, se formalizaba el primer contacto de la Group Analytic Society (GAS) de Londres con España en aquel septiembre de 1958. Foulkes dirigió la Sección especial en Psicoterapia de Grupo y organizó —con ayuda de miembros del Maudsley Hospital y de la GAS, un Symposium en el que explicaba el curso de formación de psicoterapeutas impartido en su unidad ambulatoria del hospital. En aquel momento surgió una persona relevante para el Grupoanálisis en España que fue el psiquiatra Juan Campos Avillar, formado posteriormente por Foulkes en el Hospital Maudsley de Londres.

El Dr. Campos, médico psiquiatra, fue miembro de la Group Analytic Society (London), también de la Asociación Internacional de Psicoterapia de Grupo y Procesos de Grupo (IAGP), y tuvo una gran implicación con la Sociedad Española de Psicoterapia y Técnicas de Grupo (SEPTG), junto con sus escritos, vitalidad, compromiso, y talla intelectual ejercieron una especial influencia en el fortalecimiento del análisis grupal en este primer periodo de apertura en la meta-matriz grupoanalítica en España.

Acontecimientos como la influencia del movimiento de mayo de 1968 en Francia, ahora considerado un punto de inflexión cultural, social y ético de la transformación de la era moderna, la Ley de educación y el crecimiento de muchos departamentos de Psicología en las universidades fueron instaurando el cambio y el entronque del Grupoanálisis. A principios de la década de 1970 la fundación de la Sociedad Española de Psicoterapia y Técnicas de Grupo – SEPTG, fue un acontecimiento significativo en la historia de las terapias grupales españolas (Campos, 1981). Pocos años después, el Dr. José Guimón, recién llegado de Estados Unidos, el Instituto Retama Peña de Madrid y el London Group Analysis Institute, lanzaron los primeros talleres sobre Psicoterapia de grupo en 1974.

En 1976, cuando España abría la transición hacia la democracia, la represión militar en Argentina llevó al exilio a muchos psicoanalistas y terapeutas de grupo que habían participado en el movimiento de psiquiatría y psicología democráticas de aquel país. Las dictaduras, son alérgicas al análisis y a lo grupal (Campos Avillar y Campos, 2007), así que el grupo de terapeutas argentinos fue un factor que se sumó a la red interactiva de desarrollo grupal en la primera mitad de la década de 1970.

El inicio de la meta-matriz relacional curativa del Grupoanálisis, entre los profesionales de la salud mental en España, supuso un espacio genuino y vivencial. Un despliegue liberador de apertura de la esfera individual a la grupal.

2 – La meta-matriz del Grupoanálisis como entramado social curativo en diferentes settings:  del espacio grupal a lo comunitario e institucional

La aplicabilidad del Grupoanálisis en una amplia gama de settings, incluyendo hospitales generales y psiquiátricos, ambulatorios, programas de rehabilitación e instituciones como las Universidades, posibilitó un nuevo hito de renovación de la meta-matriz grupoanalítica en España.

Surge la Fundación de Investigación en Salud Mental OMIE, creada por un equipo de profesionales, apoyados por el London Institute of Group Analysis GAS junto con su presidente Dr. Malcolm Pines. Fundación que tuvo y tiene un gran arraigo en la formación grupoanalítica. Sin embargo, el hecho de que los programas de formación tendieran a estar bajo la dirección y responsabilidad exclusiva de los británicos llevó a la separación de este acuerdo inicial. La matriz relacional no pudo con tantas tensiones y separaron irremediablemente sus redes de conexión. En cualquier caso, es un período fructífero de gran impacto formativo que ha permitido a varias generaciones de terapeutas seguir desarrollando y fortaleciendo el Grupoanálisis en España.

Los debates grupales se promovieron siguiendo el ejemplo del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra (Guimón, 2000).

Los programas grupales propiciaron una mayor integración de los profesionales de la salud en distintos equipos que proporcionaron un lugar de encuentro y un marco de referencia teórico común. Se retomaba el concepto de matriz grupal de Foulkes en una acepción de gran utilidad para todos (Guimón, Ayerra, Trojaola, González de Mendivil, y De la Sierra 2004).

En la experiencia asociada a Ginebra, los médicos y los estudiantes coincidieron en la importancia de la matriz relacional médico-paciente en las instituciones. La identificación y la aplicación en el manejo de los principales trastornos psiquiátricos y problemas de carácter psicosocial se hacía evidente. Se demostró que, tras la formación analítica grupal, se producía un incremento en el número de estrategias utilizadas por los profesionales, con una orientación general más dinámica centrada en las causas y el estado real de los sujetos, en lugar de solo en soluciones y consecuencias (Vucetic, Maercker, Ge-Fabry, Scherer, y Guimon, 2004).

El proyecto de reforma de la asistencia psiquiátrica en España conllevó nuevas formas de educación en psiquiatría y la comprensión de las dinámicas interpersonales, para mejorar sustancialmente los resultados de la asistencia psicoterapéutica en general. En consecuencia, el Grupoanálisis se convirtió en un valioso instrumento además de una forma de comprender las dinámicas institucionales y el modo de cómo éstas afectan al desarrollo de los procesos relacionales.

Por otro lado, el modelo de centros comunitarios de salud mental llegó para satisfacer las demandas de los ciudadanos. Se tomaron en consideración los sistemas y técnicas de las terapias grupales, y específicamente las de análisis grupal. Como resultado, aumentó la demanda de terapeutas grupales con experiencia en atención ambulatoria, hospitalaria y preventiva (Guimón, 2003), tanto en hospitales como en centros de salud mental. El desarrollo en Bilbao, Barcelona y Ginebra de varios programas terapéuticos grupoanalíticos para pacientes con trastornos psiquiátricos graves en clínicas de hospitalización y ambulatorios de corta y larga duración, tuvo resultados muy positivos tanto desde el punto de vista clínico como organizativo, además de la percepción de un ambiente especial que no se percibe en otras unidades gestionadas con enfoques diferentes (Guimón, 2016).

La orientación hacia la terapia comunitaria, con unidades de corta y larga estancia se convirtieron en alternativas para los pacientes. El Grupoanálisis, con su particular énfasis en el “aquí y ahora” y en la cohesión entre los miembros, demostró ser una herramienta estabilizadora (Guimón, 2006).

La psicoterapia de grupo de orientación analítica se ha constituido así en una herramienta terapéutica básica en las unidades de hospitalización de corta y larga duración para pacientes psiquiátricos. El pensamiento y la formación del personal sigue siendo una herramienta esencial en las instituciones, tanto para el mantenimiento de un entorno terapéutico, como para la comprensión y la mejora del trabajo de los equipos terapéuticos.

Se han evaluado factores terapéuticos que actúan independientemente de los diagnósticos, el marco teórico y la clasificación de los componentes intrínsecos de la terapia de grupo. La infusión de esperanza es el principio considerado más importante en pacientes con trastornos mentales graves (García-Cabeza, Ducajú, Chapela, y González de Chávez, 2011).

Los factores curativos inherentes a la dinámica de grupo y a la interacción profesional, representan componentes primordiales del cambio en la meta-matriz. De este modo, el desarrollo de los procesos de integración y diferenciación de los elementos biopsicosociales (Sunyer, 2008), y, el surgimiento de grupos y programas comunitarios que humanizan la atención psiquiátrica redefinen la meta-matriz relacional grupo analítica en este tiempo.

Sabemos que el Grupoanálisis observa los grupos desde los procesos conscientes e inconscientes especialmente en el ámbito de la psicoterapia. Sin embargo, es importante resaltar su extensión en áreas de formación educativa, organizacional y, social. La formación en terapia de grupo ha estado disponible en varias universidades españolas, específicamente en Barcelona, Bilbao y Madrid. En todos estos casos, la formación dirigida a profesionales y estudiantes relacionados con la salud mental, la sociología, la pedagogía y las relaciones humanas, define un profundo interés en ayudar y comprender a las personas y a las comunidades.

Los Máster y formaciones específicas en grupos son una herramienta dirigida a expertos profesionales que trabajan en el ámbito de las organizaciones de salud, sociales o empresariales. El Grupoanálisis se convierte así en un elemento transversal de procesamiento interactivo anidado en las instituciones.

Cabe destacar la implantación de diversos programas de formación en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), con una perspectiva multinivel y Grupoanalítica como herramienta en la formación de profesionales, gracias a la aportación del Profesor Sabino Ayestarán y colaboradores (Martínez-Taboada, Arnoso, Aritzeta, y Amutio, 2018). Entre otros, el Máster en Dirección de Recursos Humanos en la Universidad del País Vasco en los años ochenta, en el que los grupos experienciales tenían especial atención como práctica exitosa compartida en la exploración formativa de procesos grupales y personales.

En el mismo marco y muchos años después, aunque en la actualidad ya ha cumplido su décimo aniversario, el Máster en Psicología de las Organizaciones e Intervención Psicosocial de la Universidad del País Vasco mantiene la huella de las diferentes formas de trabajo en grupo, de terapia, de mejora, equipos de innovación, presenciales y virtuales que determina la participación de los estudiantes en grupos experienciales, grupos de crecimiento, de corta duración, coordinados por expertos grupo-analistas También, las sesiones de grupos de supervisión y seguimiento incorporan el Grupoanálisis con todo el alumnado con el objetivo de mejorar el diálogo (De Maré, 2010) y conocer las dificultades existentes y el barómetro del clima emocional grupal. De este modo se contienen las identificaciones proyectivas confusas. Un espacio o “making room” comienza a abrirse permitiendo brotar la capacidad de co-reflexión (Barwick, 2006) y las funciones adaptativas saludables.

3 – La meta-matriz curativa del Grupoanálisis en su proyección virtual: la apertura del espacio grupal y comunitario al espacio digital

El Grupoanálisis se considera una herramienta clave y un modo de reorganización de aspectos importantes de la vida psíquica de las personas. No obstante, el panorama psicoterapéutico ha cambiado en los últimos años. No sólo con la tendencia a terapias de corta duración que obliga a mirar lo que se puede conseguir en menos tiempo, sino a la incorporación del trabajo virtual. El uso de Internet en la vida cotidiana ha inspirado nuevas formas grupo y posibilidades (Winther, 2016).

No importa si son grupos de terapia, de formación, o, grupos de demostración, los grupos online mantienen las mismas condiciones que los presenciales para potenciar matrices relacionales sanas. El encuadre debe de mantenerse siempre y aclarar las cuestiones usuales como los límites, la confidencialidad y la privacidad.

La meta-matriz del Grupoanálisis en España ha estado entroncada siempre en la SEPTG, junto con otras tendencias, cuyo corolario junto con GASI (acepción internacional de GAS), ha sido el Primer Simposio internacional online en 2020. Podemos recordar que ya en 1995 se abrió la lista RedIris GrupoAnálisis por un buscador incansable de instrumentos de comunicación como fue Juan Campos (Campos Avillar y Campos, 2007) gran adelantado de su época. Posteriormente y como antecedente en la progresión online, podemos señalar la presentación de un libro en versión virtual en el Congreso de la IAGP en Jerusalem The spirit of groups 2000: From Conflict to Generative Dialogue. Se le denominaba “tejedor de redes” por el gran empeño en establecer conexiones y emociones con el uso incipiente de Internet.

En la III Conferencia Mediterránea Un puente llamado Mediterráneo, organizada conjuntamente por la SEPTG y la IAGP, Juan participó por última vez, no sin antes abrir una lista online de diálogo que siguió funcionando satisfactoriamente más allá del final de la Conferencia. Los grupos autogestionados de pares en covisión que pudieran prescindir del terapeuta, una vez terminada la experiencia, fue una de las metas de Juan Campos, preludio de los grupos de Intervisión que hoy en día se extienden entre profesionales del todo el mundo bajo el paraguas de la IAGP. Un foro de Internet que puede ser calificado como una matriz ampliada (Davidson, 1998), e incluso puede cuestionar el escepticismo de S. H. Foulkes (1975) en cuanto a la posibilidad de realizar alguna vez un grupo grande saludable y que funcione.

En estos últimos años Internet se ha extendido exponencialmente. El Gran Grupo en el ciberespacio (Weinberg, 2003) es una cuestión que ha tomado una dimensión extraordinaria en la actualidad con la multiplicación de medios virtuales de alcance mayoritario.

La Covid 19, ha dado otra vuelta de tuerca a la proyección virtual. La población mundial ha sido llevada al enclaustramiento con miles de personas deseosas de conectarse y establecer relaciones de escucha y resonancias mutuas. La ansiedad y el miedo se incorporaron a la incomunicación física y al temor del impacto de la enfermedad. El grupo terapéutico contuvo una demanda, tanto individual como colectivo, para establecer redes de apoyo. La terapia online ha reunido y co-creado una nueva matriz relacional curativa.

El grupo virtual, si proporciona un entorno seguro, permite revisar las emociones y crear un fuerte sentido de unión grupal. La evidencia, una vez más, de las necesidades de interacción ha asumido el espacio cibernético como una gran plataforma que forma parte de nuestra vida comunitaria y profesional.

La meta-matriz grupo analítica vuelve a redefinirse conservando las mismas condiciones del encuadre. Se negocia el número de sesiones. Respeto a los tiempos de misma hora y día, una vez por semana. Límites en las formas, no comer, no fumar, un contrato de confidencialidad, y, estar presentes con la cámara encendida durante las sesiones. Se incluye una valoración final de los procesos entre las personas que comparten online su elaboración psicológica. Los grupos resuenan en sus tristezas y en la construcción de la esperanza, el afecto y la reparación interna del sufrimiento psicológico. La transferencia, la contratransferencia, los mecanismos de defensa y la alianza terapéutica suceden igualmente online cuando los sujetos implicados participan genuinamente. El logro del apoyo afectivo y la compasión incrementan la necesidad de promover rituales de despedida pendientes para facilitar el afrontamiento de la separación y disminuir el sufrimiento psíquico. Las características particulares del entorno electrónico permiten que en cada sesión pueda darse el encuentro y refleje la realidad de la existencia humana. Las matrices relacionales prevalecen más allá de la plataforma humana o digital (Billow, 2019).

La idea de Foulkes sobre el individuo como un punto nodal en una red, incluida en un todo total, es más relevante que nunca en las diversas acepciones que han surgido en nuestro entorno. Los psicoterapeutas de grupo desarrollan conocimientos sobre competencias online e interculturales con el fin de mejorar el bienestar emocional y la salud, al tiempo que se reducen los síntomas de estrés social compartido.

La meta-matriz grupoanalítica se ha vuelto a rehacer como un factor social positivo. Integra las influencias del contexto social y las nuevas configuraciones a las que determina y por las que es determinada. Los profesionales que trabajan en hospitales, centros de salud y entornos psicosociales y educativos mantienen el énfasis de los procesos cuando trabajan en un espacio virtual. Utilizar Internet para fomentar el diálogo, la comunicación emocional y la interacción grupal posibilita disminuir las innumerables resistencias que ha habido inicialmente en el uso de la comunicación virtual (Campos Avillar y Campos, 2007).

La terapia de grupo online se asienta como una ayuda sustancial para la sociedad en sus esfuerzos por deshacer los bloqueos mentales actuales surgidos de  situaciones constrictivas, de gran estrés y duelo psicológico. Los lazos de interdependencia vinculante con los que estas personas tejen sus relaciones se convierten en una manera única de sostener el sufrimiento psíquico (Sunyer, 2008).

Finalmente, y como conclusión, señalar como decía Foulkes (1948) que el individuo y la sociedad, el cuerpo y la mente, la fantasía y la realidad, no pueden entenderse como elementos opuestos, ya que toda separación sería un aislamiento artificial. Los individuos co-crean redes interactivas que nunca pueden ser consideradas en aislamiento, ya que la esencia de las personas y de los grupos, es social.

La evolución de la meta-matriz del Grupoanálisis surge tanto de la interacción, interna como externa, dentro del mundo de las personas, de su momento histórico, de la comunidad de la que son parte y  de la matriz relacional  interconectada. Se establece un significado exclusivo y trascendente, independientemente de que el escenario sea presencial o digital. En este sentido, el impulso de la meta-matriz del Grupoanálisis en España permite no sólo ejemplificar una visión global de la transición conceptual de los últimos años, sino contemplarlo como un emergente relacional supraordenado.

Hemos expuesto tres hitos en la meta-matriz grupoanalítica en nuestra historia que podemos considerar factores sociales de transformación saludables:  La apertura del espacio relacional del individuo al grupo, posteriormente la transición del grupo a lo comunitario, y finalmente, la integración del diálogo presencial a lo virtual sin menoscabo de su función más genuina.

Referencias

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Dra. Cristina Martínez-Taboada Kutz (PhD)
Psicóloga licenciada, analista de grupo. Durante 30 años Profesora titular Universidad del País Vasco / EHU. España, Actualmente Prof honorifica . Expresidenta de la Asociación Española de Psicoterapia y Técnicas de Grupo (SEPTG). Miembro senior de la Asociación Española de Psicoterapia Analítica de Grupos (APAG). Miembro de la Junta Directiva de la IAGP durante nueve años. Responsable seccion Transcultural de la IAGP (2016-2018). Actual Copresidenta del Comité de Educación Internacional de la IAGP (2018-2022). Copresidenta del Comité Científico del XXI  Congreso Internacional-primer IAGP Congreso Híbrido (2022).  Ha publicado extensamente sobre grupos e intervención comunitaria desde una perspectiva clínica y de investigación.
cristinamtk@gmail.com

Dra. Ainara Arnoso Martínez (PhD)
Licenciada en psicología y analista de grupos. Profesora del Departamento de Psicología Social de la Universidad del País Vasco / EHU.  Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Psicoterapia y Técnicas de Grupo (SEPTG). Desde el punto de vista clínico y de investigación, ha realizado numerosas publicaciones sobre grupos e intervención comunitaria.
ainara.arnoso@ehu.eus